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2
Nov

5 consejos para mejorar la eficiencia de manufactura

Noria Corporation. Traducción por Francisco Javier Castillo Olazarán, Noria Latín América

Diversas empresas de manufactura buscan cumplir continuamente con ciertos objetivos, de los cuales los más importantes deben trabajar en sincronía. Algunos de estos objetivos son: vender más productos, reducir los costos de fabricación, mejorar la eficiencia de producción, aumentar sus ganancias y reducir los tiempos muertos de producción. Fuera de estos, incrementar la eficiencia puede ayudar a alcanzar los otros objetivos, ya que reduce los costos innecesarios, aumenta el desempeño y las utilidades, así como la productividad. Dicho esto, echemos un vistazo a 5 consejos que pueden ayudar a las organizaciones a mejorar la eficiencia de manufactura.

Inspeccionar el flujo de trabajo actual en busca de problemas

No hay que sorprendernos que este sea uno de los primeros pasos que deben tomar las empresas para mejorar la eficiencia de manufactura. En pocas palabras: si no se evalúa el flujo de trabajo actual implementado en los lugares de trabajo, las empresas manufactureras no podrán detectar un margen de mejora. Se deben inspeccionar todos los aspectos del flujo de trabajo, como el desempeño, utilización de la capacidad instalada, activos que fallan con frecuencia, el nivel de eficiencia de los trabajadores, los niveles de colaboración, etc.

Inspeccionar a fondo el flujo de trabajo existente encaminará a las empresas de manufactura al siguiente punto.

Detectar los cuellos de botella

Cuando una empresa de manufactura inspecciona su flujo de trabajo actual dentro de sus plantas, es muy común que encuentre al menos un cuello de botella significativo en el proceso de producción, o incluso más.

Por ejemplo, al realizar una inspección, el supervisor de mantenimiento descubre que una de sus cintas transportadoras ha estado parada durante los últimos días. Los productos en proceso no pueden utilizar la cinta transportadora detenida para pasar a la siguiente fase de producción. Estos productos se atascan o se desvían a otra cinta transportadora, lo que aumenta la carga de esta última. La cinta transportadora fuera de línea crea un cuello de botella, ya que partes de la producción se detienen o son retrasadas.

Los cuellos de botella no son exclusivos de la maquinaria: también puede haber los del tipo administrativos. La identificación de este tipo de problemas es una parte importante de la mejora de la eficiencia de manufactura, ya que ayuda a identificar dónde están los problemas y abordarlos con mayor eficacia.

De ser posible, reducir los desperdicios

Los desperdicios pueden referirse a varios conceptos: tiempo, energía, espacio, esfuerzo, materiales, etc. Afortunadamente, al inspeccionar el flujo de trabajo e identificar los cuellos de botella se pueden destacar los procesos innecesarios, materiales malgastados, espacio no utilizado, problemas de ventilación que conducen a una menor productividad, etc.

Trabajar en estos problemas puede ayudar a reducir el desperdicio, mejorar la eficiencia de manufactura e incluso generar más ingresos.

Los procesos que generan un exceso de residuos pueden trabajarse para disminuirlos a un nivel insignificante mediante el uso de prácticas, materiales o equipos más eficientes.

Además, como el reciclaje es un tema de gran importancia en la actualidad, las empresas manufactureras pueden reciclar y reutilizar los residuos y, si no es posible, vender los materiales reciclados a las entidades que los requieran, creando una situación en la que todos salen ganando.

Un buen ejemplo es la lubricación de las máquinas: aplicar lubricante en exceso crea problemas en el funcionamiento de las máquinas, acumula residuos, aumenta los costos y malgasta recursos. Esto puede optimizarse con la gestión de la lubricación: hay que abordar cuestiones como cuáles máquinas lubricar, cuánto lubricante aplicar y con qué frecuencia para lograr un óptimo funcionamiento.

Ofrecer una capacitación adecuada a los empleados involucrados

Mejorar la eficiencia no tiene que ver solo con las máquinas, sino también con las personas involucradas en su operación. Una de las formas más comunes y eficaces de mejorar la eficiencia de manufactura es ayudar a los empleados a entender cómo funciona la maquinaria. Si los empleados operan eficazmente la máquina, se reducirá el desperdicio y se lograrán los resultados esperados.

Hay muy pocos métodos para poder impartir a los empleados los conocimientos más adecuados. Los empleados que están directamente relacionados con la maquinaria, como los técnicos de mantenimiento y los operadores de maquinaria, deben recibir cursos de capacitación. El funcionamiento de la máquina, los indicadores de alerta, las fallas más comunes, así como lo que se debe y no se debe hacer, son algunos de los temas esenciales de estas capacitaciones.

Por otro lado, los operadores de las máquinas requieren un aprendizaje más directo, algo que la práctica en operación puede facilitar. Sin embargo, deben ser supervisados de cerca para evitar incidentes de seguridad. Esto también ayuda a los operadores de las máquinas a trabajar de forma estandarizada, reduciendo los desperdicios y trabajando de la forma más segura y eficiente posible.

No basta con impartir cursos de capacitación solo a los empleados nuevos: los más experimentados también necesitan reeducarse, ya que puede haber nuevas prácticas que ayuden a hacer un manejo más eficiente de la maquinaria.

Garantizar el mantenimiento preventivo

Entre los mayores impedimentos para la eficacia de la manufactura están las fallas y las averías de la maquinaria. El dicho «una manzana al día, del médico te libraría» es aplicable también a la maquinaria. Sin embargo, en el caso de las máquinas, la manzana es el mantenimiento, y si las empresas de manufactura lo garantizan, la maquinaria no se estropeará ni necesitará de un «médico».

Las empresas que entienden este concepto aseguran el mantenimiento preventivo, es decir, la ejecución constante de tareas de mantenimiento, aunque el equipo funcione correctamente. Para ellas, la utilización de soluciones como el CMMS (siglas en inglés de Sistema Computarizado de Gestión de Mantenimiento) es bastante común, ya que ayudan a agilizar el mantenimiento, incrementar la colaboración y simplificar reparaciones.

Garantizar el mantenimiento preventivo ayuda a las empresas en múltiples maneras.

A través de inspecciones y tareas de mantenimiento programadas, el mantenimiento preventivo ayuda a detectar si una máquina tiene algún problema subyacente. Esto ayuda a resolver fallas antes de que se conviertan en algo más serio y provoquen un mal funcionamiento. El mantenimiento preventivo también ayuda a que la maquinaria funcione de forma más confiable al revisarla regularmente siempre que sea necesario. Además, dado que el mantenimiento preventivo es un enfoque proactivo, proporciona un cuidado constante a la maquinaria, ayudándola a perdurar por más tiempo, en contraste con el mantenimiento correctivo o reactivo.

Todo esto ayuda a que las máquinas funcionen de forma estable y confiable, reduciendo el tiempo de inactividad en las instalaciones de manufactura y mejorando la eficiencia.

La eficiencia es la clave para mejorar los procesos de manufactura

Muchas empresas de manufactura se centran en gran medida en la mejora de la eficiencia, ya que para ellos es la última pieza faltante del rompecabezas. Aunque siempre habrá interrupciones, cuellos de botella y fallas en la maquinaria, algunos de los problemas pueden solucionarse si se aplican estrategias adecuadas, de las cuales una de ellas es el mantenimiento preventivo. No solo mejora la eficiencia de manufactura, sino que también reduce los incidentes de seguridad en el lugar de trabajo, reduce los costos de los repuestos y reparaciones en el futuro.

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